Saber maquillarse para la noche, es tan importante como elegir el outfit adecuado para la ocasión. Por eso, desde labios carmesí a párpados con glitter, pasando por una tez perfecta, en esta nota te damos ideas, para copiar y volver a copiar... y que te veas diosa!



¿Una boca realzada por un rojo intenso guinda o tal vez un fucsia, una mirada smoky, una tez transparente... cuál será el maquillaje a elegir? Más pronunciando que tu make up de día, capta la atención, completa un peinado y accesoriza un traje de noche. El maquillaje de noche, apuesta más a la elegancia con cierto impacto, a veces también un poco extravagante, nos permite colores más oscuros y más vibrantes, más brillo, con intención de deslumbrar.


Una tez perfecta

Nos concentramos sobre una zona de la cara que hay que sublimar; por lo tanto, nuestro objetivo es cuidar la tez. La idea es perfeccionarla, iluminarla, dando relevancia a zonas precisas. Necesitamos un poco más de intensidad que para el maquillaje de tarde, en casi todo el rostro: desde las mejillas, pasando por la máscara para pestañas hasta llegar a los labios.

La base de larga duración

Para la noche, lo importante es elegir una base que nos garantice la duración del trabajo que realicemos para una larga jornada nocturna. ¿El truco para escoger su tono? Nos basamos en el tono del cuello, para evitar que se marque una diferencia, el efecto máscara!
Para una aplicación impecable y un resultado verdaderamente profesional, lo ideal es utilizar tres pinceles, con estas características:
- Un pincel ni demasiado ancho, ni demasiado fino, en pelos sintéticos que no absorben el maquillaje.
- Otro similar, para fundir (mezclar, esparcir).
- Un pincel para corrector.

Se puede aplicar el maquillaje sobre el dorso de la mano, luego con pincel ponemos el fondo de maquillaje sobre la zona, allí dónde se encuentran sombras y colores rojos, antes de "de estirar hacia el exterior”, hacia la zona del contorno del rostro.


El corrector de ojeras

Etapa clave: el corrector. Un tono más claro que el de tu piel, va a aportar a la cara un efecto que refresca. Es contraproducente aplicar base de maquillaje con la esperanza de “darle brillo” a la tez, todos los signos de cansancio residen en la zona de la mirada. Por eso, esta zona es clave! Escogemos si posible un corrector para aportar luz. Alrededor de los ojos, aplicamos pequeñas cantidades, con presiones leves, para cubrir en forma pareja.

Luego, aplicamos corrector sobre el pincel, en tres puntos de “luz”:
- En el hueco de la ojera, allí dónde se dibuja la sombra.
- A la esquina externa, abajo, para delinear el ojo.
- Justo debajo de la línea de la ceja, a 2/3, para realzar la mirada.

La fijación

Un poco de rubor en los pómulos, para luego pasar a la fijación del makeup. ¡Depositamos un velo de polvo transparente para fijar y matificar, sobre la zona T únicamente para guardar un poco de glow sobre el resto de la cara (no al efecto enyesa!).


Una mirada seductora

Para una mirada intensa, lo más usado es el efecto smoky-eyes. Negro profundo para un look rocker, verde esmeralda para un aspecto romántico... Las sombras de ojos en tonos perlados son ideales para una mirada brillante y sobria, llena de elegancia.

El párpado superior

Para una mirada luminosa, comenzamos por dejar sobre el párpado superior algunos puntos de luz utilizando tonos nude satinados.
Para esculpir el ojo y darle la profundidad, utilizamos tonos oscuros, sobre el hueso que se siente entre la ceja y el párpado superior, así como en la esquina externa, abajo, para un efecto todavía más intenso.


El delineador

Para un ojo de gato sexy, utilizamos de delineador de ojos una sombra negra, que aplicamos sobre el pincel trazador humedecido. El resultado es el mismo que el delineador de ojos clásico, pero con una aplicación más precisa y una textura más maleable. Para aplicarlo, comenzamos por trazar la punta en la esquina externa, prolongando la línea a lo largo de las pestañas de abajo. El resultado es natural y la simetría garantizada. Para el resto, ni hablar de trazar una línea de espesor igual. Cuanto más vamos hacia el exterior del ojo, más espeso. Los retoques y las modulaciones se hacen con la ayuda de un  hisopo. Bajo el delineador, colocamos nuevamente un pequeña cantidad de corrctor, para volver a definir todavía un poco más la mirada.


Las pestañas

El secreto para un efecto final ideal: pestañas postizas. Y con respecto a la máscara, el secreto es comenzar bien desde la raíz subiendo hacia el extremo. Las pestañas quedarán bien separadas, su color y su forma, acentuados. Además, está probado, el movimiento favorece el crecimiento.
La última astucia para intensificar la mirada: depositar cuatro o cinco pequeñas matas de pestañas postizas individuales en la esquina externa del ojo, directamente sobre la raíz de las pestañas… Cat-eye garantizado!

Las cejas

Para aportar armonía en el seno de la mirada, es importante adaptar ligeramente las cejas. Con el fin de obtener una ceja homogénea y bien definida, se aconseja “rellenar” los espacios “vacíos” o con menos vello, con pequeños trazos de lápiz del mismo tono. Luego cepillamos en el sentido del pelo para difundir el color y unificar.
Colocar un iluminador, en la ceja, en la esquina interna, la esquina externa baja, y bajo la punta.


Una terminación impecable

Para jugarse definitivamente, todo a la sonrisa. Escogemos un labial de rosa fucsia a rojo cereza, que se lleva mate o con brillo, para un efecto “glossy”. Previo al momento de maquillarnos, o mientras tanto, se puede aplicar un bálsamo que hidrate los labios, para poder aplicar mejor el labial.

El maquillaje de noche es para fascinar y deslumbrar, así que dedicale tiempo y esmero, vas a ver los resultados!