La manicura con gel (uñas gelificadas), es una especie de revolución en el universo de la belleza. Adiós a las uñas escamadas, los esmaltes opacos o “apagados”, a los problemas de secado (cuántas veces “marcamos” el trabajo tan lindo que nos hizo la manicura, porque tarda mucho en secarse?). Por eso, la manicura con gel asegura un resultado perfecto, lo que soñamos durante tanto tiempo!

La fórmula de los esmaltes para uñas gelificadas garantiza la larga duración de los mismos. Es la combinación ganadora: esmalte en gel, top coat y lámpara UV, aseguran una manicure duradera. Después de la aplicación, se colocan las uñas bajo una pequeña lámpara cuya luz hace que el material utilizado, endurezca  en pocos segundos. El resultado: no es necesario, después de la aplicación, el tiempo de secado y podés realizar tus actividades sin demorarte.
Los días siguientes, el esmalte queda impecable, el color tan intenso como si se hubiera aplicado recién y el brillo intenso y perfecto.


Un poquito de historia

En los años 80´s, las uñas postizas, en gel o en resina, conquistaron a las estadounidenses. Luego, de a poco ese furor fue trasladándose a otros países, hasta llegar a Oriente, y las asiáticas se dejaron seducir por ese nuevo modo de arreglarse las uñas.

Exito asegurado

El método permitía que quienes tenían las uñas estropeadas, escamadas, o quebradizas, tuvieran la posibilidad de llevarlas hermosas e impecables. La uña era recubierta con una especie de cápsula, pegada con un pegamento especial. Luego, esa cápsula, cuadrada o en forma de almendra, era tallada y fijada sobre la uña gracias a la resina o gracias al gel. Por último, se secaba bajo una lámpara UV. La utilización del gel o de resina permitía de esa forma “enmascarar” la uña natural. Hoy día, con las nuevas fórmulas, ya no es necesario aplicar esa cápsula.

El ritual

Es esencial preparar bien la uña natural con un lavado de manos completo y dedicado: agua caliente, jabón, cepillo y gel antiséptico. Con la ayuda de un palo de boj, se remueven las cutículas y luego se liman las uñas para que no se enganchen. Se desinfecta nuevamente, con un algodón embebido en agua oxigenada. A continuación se coloca pegamento sobre las uñas, luego se coloca la cápsula, que se corta a la longitud deseada, y finalmente se colma el espacio entre la uña y la cápsula con el gel. Sólo resta secar bajo una lámpara UV y aplicar el esmalte preferido. Si se opta por la fórmula sin cápsula, basta con poner el gel sobre sus uñas y con secarlo bajo la lámpara UV.


Otra opción: el esmalte en gel

También se lo llama esmalte semipermanente. Permite tener uñas impecables durante quince días. Es más espeso, y da un "efecto gel" en las uñas. Esta fórmula se aplica como un esmalte tradicional: una base protectora, dos capas de color y un top coat para proteger el esmalte. Entre cada aplicación, se secan las uñas bajo la lámpara UV. También existen esmaltes en gel que se secan al aire libre. Para utilizar el esmalte en gel, conviene tener las uñas con buena salud y sobre todo que no estén “comidas”, ya que la fórmula es más fuerte que las clásicas.

Este método, ¿estropea las uñas naturales?

Si tus uñas están muy estropeadas, es aconsejado realizar la primera postura en un salón, por una  manicura profesional. Está recomendado para las que tienen uñas cortas y poco roídas.


¿Con qué frecuencia debo visitar a la manicura?

La colocación de uñas con gel, requiere un mantenimiento regular para resguardar la salud de las uñas naturales.

Consejo: Retocar las uñas cada tres semanas. Para las que deciden retirar las uñas gelificadas, es indispensable “mimar” las uñas naturales con la aplicación, durante una-dos semanas, de una base específica que reconstruye la superficie de la uña. El aceite de almendra dulce es ideal, ya que hidrata y nutre.

Las uñas de resina

Este producto es cada vez menos utilizado en los salones. Si bien tuvo su momento de gloria, hoy ya está casi en desuso. Es que la resina resulta más económica que el gel, aunque el resultado es bastante grosero comparado con el gel: las uñas se vuelven muy espesas. El olor bastante fuerte del producto en el momento de la aplicación es un punto negativo, al igual que el color amarillento que aparece cuando las uñas son expuestas al sol. Estate atenta!

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